Principales Reservorios Animales:

  • Roedores: El ratón de patas blancas (Peromyscus leucopus) es el reservorio clave de B. microti, causante de la mayoría de los casos humanos.
  • Rumiantes: El ganado bovino, ciervos, corzos (Capreolus capreolus) y ciervos rojos son reservorios para B. divergens y B. venatorum.
  • Perros: Los perros son hospedadores de B. canis y B. vogeli, aunque estas no suelen ser zoonóticas.
  • Equinos: Los caballos son reservorios de Theileria equi (anteriormente Babesia) y B. caballi.
  • Gatos: Se ha reportado B. felis como patógena en gatos.

Ciclo de Transmisión: Las garrapatas Ixodes (ej. I. scapularis en EE. UU., I. ricinus en Europa) adquieren la infección al alimentarse de estos reservorios y la transmiten a través de la saliva.

Esta enfermedad es una zoonosis que se transmite por garrapatas, que actúan como hospedadores portadores, y lo inoculan al reservorio animal durante su ingesta de sangre. Los vectores principales son garrapatas del género Ixodes. En EE.UU la principal especie implicada es Ixodes scapularis (también conocida Ixodes dammini), mientras que en Europa es Ixodes ricinus. La garrapata vectora es la misma que en cada lugar transmite Borrelia burgdorferi. Estas garrapatas pasan por tres fases en su desarrollo, larva, ninfa y adulto, cada una de loas fases requiere una ingestión de sangre para pasar a la fase siguiente. Cuando son larva y ninfa se alimentan de sangre en roedores para poder evolucionara la fase siguiente. Sin embargo, cuando son adultas, prefieren alimentarse en otros hospedadores como ciervos en EE.UU., o en el ganado en Europa. Cuando la garrapata se alimenta ingiere sangre infectada, el protozoo se multiplica en las células de la pared intestinal de la garrapata, y a continuación se concentra en las glándulas salivares, desde donde son inoculadas en la siguiente ingesta de sangre. Cuando penetran en la circulación sanguínea, infectan los eritrocitos, convirtiéndose en trofozoitos, que se dividen asincrónicamente dando lugar a 2 a 4 merozoitos. Éstos salen de los eritrocitos dañando la membrana.