SÍNTOMAS:

 

La presentación más frecuente es la de un cuadro agudo de anemia hemolítica, anorexia, depresión, debilidad, mucosas pálidas, vómitos, hematuria, ictericia, linfadenopatía y edema perioorbital. Se presentan, en ocasiones, cuadros sobreagudos especialmente en animales jóvenes muy parasitados caracterizados por shock hipovolémico y muerte del animal a las pocas horas del inicio de los primeros signos clínicos. También pueden presentarse cuadros crónicos: fiebre intermitente, anorexia y depresión, y adelgazamiento. Hay una gran diversidad de otros signos clínicos atípicos asociados a las infecciones por Babesia; signos respiratorios, disnea, vómitos, diarrea, signos de coagulopatía, cuadros de CID, dolor lumbar y signos neurológicos del SNC (convulsiones, ataxia).

 

  • Fiebre alta: A menudo el primer signo, pudiendo superar los 41C 
  • Anemia y debilidad: Palidez marcada en las encías y mucosas debido a la destrucción de glóbulos rojos.
  • Ictericia: Coloración amarillenta de la piel y mucosas.
  • Orina oscura: Color rojo, café o naranja (hemoglobinuria), indicando destrucción severa de glóbulos rojos.
  • Letargo y depresión: Falta de energía, inapetencia y pérdida de peso.
  • Esplenomegalia: Aumento del tamaño del bazo.

Síntomas Específicos por Especie

  • Bovinos: Además de lo anterior, se observa dificultad respiratoria y, en vacas preñadas, abortos. B. bovis puede causar signos nerviosos (coordinación alterada, comportamiento agresivo).
  • Perros: Vómitos, inflamación de los ganglios linfáticos, aumento de la frecuencia respiratoria y, en casos crónicos, pueden mostrar pocos síntomas inicialmente.
  • Equinos: Fiebre aguda, ictericia, y en casos crónicos, baja tolerancia al ejercicio y pérdida de peso.

TRATAMIENTO CONTROL Y PREVENCION :

  • Babesiacidas

  • Tratamiento de apoyo

  • Control de garrapatas

  • Uso de razas resistentes

  • Vacunación

Babesiacidas

Se han utilizado diversos fármacos babesicidas para tratar la babesiosis bovina; sin embargo, solo el aceturato de diminazeno y el dipropionato de imidocarb son todavía de uso común. Estos fármacos no están disponibles en todos los países endémicos, o su uso puede estar restringido. Deben seguirse las recomendaciones de uso de los fabricantes. Para el tratamiento del ganado vacuno, el diminazeno se administra a razón de 3,5 mg/kg, IM, 1 vez. Para el tratamiento, el imidocarb se administra a razón de 1,2 mg/kg, SC, 1 vez. A una dosis de 3 mg/kg, el imidocarb proporciona protección frente a la babesiosis, durante aproximadamente 4 semanas, y también puede eliminar B. bovis y B. bigemina de los animales portadores.

Tratamiento de apoyo

Es aconsejable efectuar un tratamiento de soporte, en particular en animales valiosos, que puede incluir el uso de antiinflamatorios, corticoesteroides y fluidoterapia. Las transfusiones sanguíneas pueden salvar la vida de los animales muy anémicos.

Control de garrapatas

El control de las garrapatas, a través de acaricidas o prácticas de manejo, puede ser útil para reducir la carga de las garrapatas, que puede disminuir las tasas de transmisión. Sin embargo, esto puede dar lugar a poblaciones de ganado vacuno nunca expuestas, con el consiguiente riesgo de brotes de la enfermedad si las poblaciones de garrapatas aumentan. No se puede confiar en el control químico de las garrapatas para prevenir la transmisión de Babesia, ya que a menudo se producen brotes después de la introducción de ganado vacuno sensible en zonas endémicas, a pesar del uso de acaricidas. La resistencia a los acaricidas también es un problema creciente. Sin embargo, el control acaricida de las garrapatas antes de trasladar a los animales de las áreas infestadas es útil para prevenir la introducción de garrapatas y la babesiosis en áreas libres de garrapatas.

La erradicación de la garrapata vector rara vez es factible en instalaciones individuales, pero puede funcionar a nivel regional en programas bien coordinados.

Uso de razas resistentes

Las razas basadas en Bos indicusse suelen usar para minimizar las pérdidas de producción, asociadas con las garrapatas y la babesiosis.

Vacunación

La vacunación con cepas vivas atenuadas de los parásitos Babesia se ha utilizado con éxito en países como Argentina, Australia, Brasil, Israel, Sudáfrica y Uruguay. La vacuna está disponible en forma refrigerada o congelada. Una vacunación produce una inmunidad adecuada para la vida productiva típica de los animales criados en entornos comerciales. Las vacunas comerciales basadas en antígenos recombinantes todavía no están disponibles.